miércoles, 2 de mayo de 2012

Aprende de los errores y sigue adelante.

Tantos fallos, tantos obstáculos en la vida, tanto tiempo desperdiciado, me hace parar y pensar, en lo que he hecho en quince años. Me dicen que cuando era un bebe nada más, era tan mona que me comían todos. Sí, era muy mona, pero, sigo aquí, así que nadie me comió. No recuerdo apenas nada, yo solo tenía cuatro años, cuando mis padres se separaron. Unicamente tengo una ligera sensación de que faltaba alguien en casa. Pero, prefiero no pensar en eso. Me acuerdo que al pasar al instituto, estaba muy nerviosa, era un gran cambio, un paso a un futuro al que yo, no quería llegar. Quería seguir siendo niña, inocente e ingenua. Pero, nada es para siempre, o por lo menos, no la infancia. Afronté mis miedos a crecer con buen pie. Me acostumbré a los cambios, a las dificultades. Hice nuevas amigas. Nuevas amigas que ahora quedan pocas que son de verdad. Empecé tercero, decían que era el curso más complicado, el más difícil. Pues siento decir, que no es así. Que es un curso como otro cualquiera en el que te tienes que esforzar, claro está. Pensaréis, que yo no soy la más indicada para decir esto. Porque sí, este a sido mi peor año. El único en el que he suspendido. ¿Por qué? Sencillo. Por problemas personales. Problemas míos que aquí no quiero mencionar. No sé como decirlo. Ahora sé que se acabó y que me tengo que concentrar en aprobar. Dicho esto, quiero que sepáis, a quien lea esto, que creo que nadie, que sonriáis a los problemas. Que, por mucho que sufráis por algo, no dejéis que os afecte a la rutina diaria. Que lo mejor que podéis hacer es contarle vuestros problemas a alguien de confianza. No os encerréis en vosotros mismos como hice yo. Es lo peor que podéis hacer porque después cuesta mucho salir. Siempre hay que recordar el pasado, para aprender de él, vivir el presente, disfrutarlo a cada momento, y soñar con un futuro, el de vuestros sueños. Ahora, esforzarse, es lo que importa.

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