viernes, 7 de septiembre de 2012

Tras muchas batallas, he ganado la guerra a la soledad.

Momentos en los que te das cuenta que ya no eres la misma de antes, esa chica inocente ausente de los problemas, con una sonrisa ante todo, ya que nadie se esforzaba para quitártela. Momentos que piensas en el pasado y te das cuenta de cómo cambiaste, que de repente, así, de un día para otro ya no eras una persona alegre y simpática, sino borde y pasota. Que recuerdas y te das cuenta del daño que hiciste a las personas que te rodeaban, te das cuenta de cómo intentaban ayudarte y tu les dabas falsas esperanzas de que ya no te pasaba nada. Momentos que recuerdas cómo te intentaban ayudar y tu las rechazabas, cuando en realidad era lo que más necesitabas, a ellas. Momentos en los que recuerdas cómo superaste esa mala época, la llamaría adolescencia, pero en mi caso, era algo más. Lo superaste por las malas, te quitaron todo, hasta de quedar esos viernes. Recuerdas recuerdas y recuerdas que estropeaste una amistad que ahora quieres recuperar. Recuerdas y te sientes culpable de todo lo que pasaba a tu alrededor. Recuerdas y te das cuenta de lo gilipollas que fuiste. Y ahora, dejo los recuerdos para decir, que he cambiado. Que ya no soy esa chica borde y pasota, ¿que he necesitado un verano para cambiar y darme cuenta? Pues sí, lo he necesitado. Pero, ha valido la pena. He cambiado mi forma de ser, mi forma de todo, y me arriesgo decir que para mejor. Que algún error en estos días he tenido, sí, pero voy a intentar arreglarlo. La bordería famosa que me describía se ha quedado en el pasado, y puede que la muestre alguna vez en este presente, pero solo para demostrar ser más fuerte cuando en realidad me muero / me estaré muriendo por dentro, porque como supongo que algunas saben, odio parecer débil. Que ya no soy esa chica pasota y aislada de todo, que voy a intentar remediar mis errores, pedir perdón de corazón, porque es de corazón, porque odio como fui en el pasado. Que ahora, ahora mismo, quiero arreglar las cosas con ella, sí, fui una auténtica gilipollas haciendo lo que hice, pero como dicen, y como he aprendido en el pasado es 'de los errores se aprende'. Que ahora, he ganado la guerra a la soledad, y para seguir adelante, necesito ciertas personas en mi vida, personas importantes, que lo son todo para mí.